miércoles, 21 de diciembre de 2011

No me hables de guerra sino sabes lo que es.

No entiendo la guerra cuando dos países se enfrentan y acaban con millones de vidas por unos litros de esa mierda negra que parece que vale tanto. No entiendo la guerra cuando los niños tienen que disparar a sus padres, para salvar su propia vida.Y joder, no la entiendo cuando veo en los telediarios miles de personas con miembros amputados apartados de sus hogares, de su tierra.  

Pero cuando mis dedos no desean nada mas que tu calor, tu humedad. Y mi lengua sueña con la tuya, y mis labios con abrazar tus labios, todos tus labios. En ese instante en que casi toda mi sangre se junta, para formar una flecha que te apunte a ti, solo a ti, y en el cerebro me queda la justa para recordar que es ahora o nunca. Cuando te veo, y te miro de Esa forma, y me doy cuenta de que no estamos solos, de que él está allí y también te mira de ese modo, de que tu estás a punto de decidirte entre uno de los dos para que sea el dueño de la noche, de tu noche.  
Entonces si entiendo la guerra, y esta vez, no pienso perderla.

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