martes, 7 de febrero de 2012

Hablemos del tiempo

Me parece que ya va siendo hora de dejarse de amor y empezar a vomitar cosas sobre la política, la justicia y el retraso social adquirido por los españoles en ésta última época. Como de momento sólo me parece, me voy por la tangente y hablo del tiempo, que siempre es la mejor opción, incluso cuando quieres entrarle a la vecina en el ascensor.

"Siempre he querido saber dibujar para poder hacer bocetos de las ideas que me venían a la cabeza. Los paisajes son los que más me gustan, sobre todo con niebla...
-A esta niebla me refiero-
Lo que más me gusta de escribir es tachar lo que he escrito, sentirme un autor famoso y dar un trago al vaso de Bourbon que nunca está sobre mi mesa. Ponerme esa gabardina marrón que no tengo y que pega tan bien con el sombrero que me compraré cuando tenga cuarenta y pico, bajar a pasear a la calle con un cigarro de tabaco cubano, del oeste de la isla que es más barato, y andar hasta que la niebla empape mis huesos ya usados. Esa niebla que tantos poemas de muerte, desamor, desesperanza y vejez ha causado. Esa niebla que se prostituye para Unamuno y vende su cuerpo a novelas que no lo son. Esa niebla que sólo consigue inspirarme más poemas de amor, tachones y recuerdos no tan melancólicos de un pasado que aun no tengo, pero que espero acabar teniendo bajo los tablones de mi cama."

Eso si, ni se os ocurra cambiar el amor por los vómitos, o por la política, o por cualquier otra estupidez que os ofrezcan... bueno, exceptuando las galletas.

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