We'd go down to the river
and into the river we'd dive.
Oh down the river we'd ride...
Como fluye una mirada hasta un brillo de ojos. Y un brillo de ojos hasta una sonrisa. Y una sonrisa en un roce, un sonrojo o un apartar la mirada. Y después una cena, o una cama, o una iglesia o una playa, y una boda y partidas de cartas en el porche de una casa sentados en mecedoras recordando tiempos jóvenes.
Como fluye una mirada hasta un pestañeo. Y un pestañeo hasta una mueca de desprecio. Y una mueca de desprecio en escupir al suelo, o a la cara. Y después una patada, o una paliza, o una cara de terror, o una pelea de bandas, o de países por ver quién manda o quién es superior o cuál es el color y al final dolor.
Como fluye la vida y la no vida. El incienso que se acaba, consumido por su llama. Un vinilo que girando se desprende de la aguja que desgarra, que desgarra el sonido de sus curvas y su alma. Una lata de cerveza que se aplasta, y su sangre amarilla deja mancha en una acera de un barrio donde nunca pasa nada.
Y no sigue, pero todo rio llega al mar. Y de alli a su montaña, pero durante el camino vive.
Down to the river
my baby and I.
Oh down to the river we ride
No hay comentarios:
Publicar un comentario