sábado, 5 de noviembre de 2011

Too much for me

Desperté y supe que todo había sido un sueño, que en realidad no había pasado la noche con ella, que ni siquiera la conocía. Sin embargo, había parecido tan real,que no pararía hasta conseguir que aquel sueño se hiciese realidad, hasta que pudiese sentir el calor y la pasión que las sabanas de mis fantasias habían presenciado esa noche. Y quería sentir de nuevo su calor, su humedad, sus manos bajando por mi pecho hasta desenterrar toda mi furia, y las mias, subiendo por sus piernas hasta el infinito.

Lo que no supe al despertar es que ella hacía tiempo que estaba en mi cocina, con mi camisa mal abrochada y sus braguitas, y que mientras yo trazaba un plan para conocerla, enamorarla y dejarla ocupar por una o dos noche el lado izquierdo de mi cama, ella preparaba café para dos, como a mi gustaba. Para mas tarde llevarlo al dormitorio, y dejar que el primer rayo de sol nos acompañase en el último acto de  la obra que aquella noche habiamos representado. Que te jodan Shakespeare, pero no llegaste a tanto.

The dreams can happen, if you learn to see the reality.

No hay comentarios:

Publicar un comentario